sábado, 16 de octubre de 2010

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"All I can do is be me, whatever that is."
(Todo lo que puedo hacer es ser yo, sea lo que sea.)

Sometimes.


A veces, cuando una persona entra en tu vida, te das cuenta de que jamás conseguirás sacarla.
Que pase lo que pase siempre estará dentro de ti. En una esquinita de tu corazón, recordándote cuando menos te lo esperes todo lo que en un momento llegó a ser.

A veces, es imposible olvidar. Lo mucho que puedes hacer es crear una pequeña barrera en tu mente, para bloquear ciertos recuerdos, momentos, palabras, conversaciones... Que te hacen daño. Pero lo que no te das cuenta en ese momento es que ningún muro es indestructible.

A veces, te asustas tanto por el qué pasará que no disfrutas del presente. Si algo he aprendido, es que no vale la pena malgastar los días buscando la felicidad en personas y momentos que no son los indicados. Cuando tenga que llegar, llegará. Y lo notarás y lo disfrutarás. Porque será el momento. Porque será tu tan esperada felicidad.

A veces, sientes que no puedes más. Que nada va a cambiar. Deseas con todas tus fuerzas poder retroceder en el tiempo y cambiar ciertas cosas. Pero no te equivoques, eso es un error. Piensa que si lo hiciste fue por un motivo. Aunque ahora pienses en ello y te sientas estúpido o no lo sigas compartiendo en ese momento era lo indicado, lo que necesitabas. Y si no lo hubieras hecho a la larga acabaría ocurriendo.



Sé feliz.

No tengas miedo a volver a sonreir.

Y sobretodo sé tu mismo.


miércoles, 6 de octubre de 2010

Mejor sin prisa.


Mírame, sedúceme. Sonríeme, media sonrisa... Una sonrisa que provoque, que me haga dudar, que me haga saltar, apostar por tí.
Acaríciame. Suave. Lento. Con cuidado, con intensidad. Bésame, despacio, solo en los labios, quizás luego en el cuello, y vuelve a subir.
Vuélveme loca, hazme perder la razón. Enrédame en tus sábanas, pégame tu olor. Dime "te deseo" al oído, en un susurro... Y luego haz que vaya detrás tuyo.
Suspira conmigo, dibuja tu nombre en mi espalda, y luego bórralo a besos... Siente que es hoy, que es deseo de mañana. Que no hay límites, que soy tuya, que eres mío. Piensa quizás que es un sueño, aunque vaya mucho mas allá. Empújame contra la pared, quítame la camiseta. Que se te escape un te quiero aunque no lo sientas. Mírame tan intenso, que tu mirada pueda traspasar la mía.
Haz que sea inolvidable, haz que sea diferente, único... Secreto. Tuyo, mío. Nuestro.
No digas nunca mi nombre, no le cuentes a nadie, mantenlo en la mente siempre, como aquella niña pequeña con la que estuviste una vez...

martes, 5 de octubre de 2010

Este lugar no es sitio para niñas.


Y su cabeza le da vueltas y vueltas. No deja de pensar, no podía parar de recordar las palabras de su amiga.

"Eres tan buena que es como si les enviaras una invitación a que te putearan. ¿No lo has pensado?"


Estaba echada en la cama, sin muchas ganas de moverse. Sólo con ganas de gritar. De chillar tan alto que acabaría quedándose afónica. Sentía una extraña sensación en el estómago. Algo se le removía dentro. Entonces enseguida se dio cuenta; se sentía tan mal porque sabía que su amiga había dado en el clavo. No se equivocaba en nada. Ya que en un año eso es justamente lo que había pasado. Caida tras caida.

Se colocó de lado. Encongiendo las piernas hasta pegarlas al pecho, las abrazó con ambas manos.

Odiaba ser tan tonta y pecar de inocente. Creer que todo el mundo iba con las mismas buenas intenciones. También odiaba no saber controlar sus sentimientos, no saber mentir, fingir, ocultar...

Odiaba su forma de ser. Era como una niña. Como si no hubiera aprendido nada. Y aún así, sabía que no podría cambiar. Que esa era su esencia. Ser buena y confiada.

Ser, al fin y al cabo. Una niña que juega a querer, en un mundo donde la gente es calculadora y fría.

Y así pasó la noche. Aprendiendo que por mucho que ella quiera no podía cambiar. Pero lo que sí comprendió es que tenía que hacer un esfuerzo... No ser tan confiada. Ser algo más lista, zorra, inteligente...

domingo, 3 de octubre de 2010

Possibility.

Cuando menos te lo esperas todo pasa. Cierto es que cuando más buscas una cosa, menos la encuentras, mejor se esconde, más se aleja...
Y llega el momento en el cuál te cansas de buscar. Piensas que si no está debajo de las piedras, ni tampoco debajo de tu cama, o en el fondo de tu tazón de café, no estará en ningún lado.
Que no aparecerá. Que te quedarás vacío, repleto de recuerdos pasados que no se repetirán.
Y es entonces, sólo entonces, cuando lo encuentras. Cuando aparece. Surge de la nada.

Así sin avisar; porque las mejores cosas, las que valen la pena de verdad no avisan. Tampoco piden permiso porque saben que las acogerás con los brazos abiertos. Y con una gran sonrisa... Esa que tiempo atrás no florecía con tantas ganas.

Mi consejo es: ¡no la dejes escapar!
Quizás no vuelva a pasar una vez más. Quizás sea ahora o nunca.
En cuanto a mí, hace meses que dejé de buscar. Me cansé de tantas decepciones y caidas.
Pero al fin me di cuenta que lo bueno está más cerca de lo que uno se piensa.

martes, 14 de septiembre de 2010

Sólo pido..

Que de tu piel jamás se borren mis huellas.
Que de tus labios nunca se vaya el sabor de los míos.
Que de tus pupilas nunca se dejen de reflejar las mías.
Que de tus manos nunca se vaya el calor de las mías.
Que de tus noches no se olviden mis caricias.
Que de tu cuarto no se escondan los momentos vividos.
Que de tus días, al menos todos, extrañes mi compañía.
Que de tu mente.. nunca se vaya la idea de que nadie te querrá como yo.
Que de tu corazón... Ojalá que de ahí nunca salga yo.
A cambio te prometo que nunca dejaré de esperarte.

Realidad

No quiero un hombre perfecto. No quiero que me repita lo guapa que soy todos los días. Tampoco quiero que admire cada poro de mi piel constantemente. Ni que se ria con mis chistes malos sólo por complacerme. Mucho menos quiero que me diga que sí a todo. O que regrese a casa todas las noches con unas ganas locas de hacerme el amor como el primer día.. Bueno, esto no me molestaría.

Pero lo que realmente quiero es que tenga algo de personalidad, que sepa decirme cuando me queda mal un traje o un peinado. Que sea sincero cuando mis chistes son lo peor que haya escuchado. Que sepa decirme ¡no! cuando sea lo que piensa. Y como no, que no tenga miedo a mi reacción, que no le auste lo que pueda pasar.. Porque sabría perfectamente que no encontraría nada mejor.